Neuroplasticidad

La neuroplasticidad o plasticidad cerebral es un concepto que ha revolucionado todo lo que se sabía sobre el cerebro. No hace muchos años se nos enseñaba en las facultades de carreras de la salud que las neuronas morían y ya no había se generaban más. Pero con los nuevos estudios que descubrieron esta plasticidad del cerebro se ha visto que no es así.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la neuroplasticidd como la capacidad de las células del sistema nervioso para regenerarse anatómica y funcionalmente, tras estar sujetas a influencias patológicas, ambientales o del desarrollo, incluyendo los traumatismos y las enfermedades.

¿Qué es la neuroplasticidad?

Es la capacidad que tiene el cerebro para adaptarse, recuperarse y reestructurarse ante los cambios que puede sufrir y ante situaciones nuevas que lo pueden alterar.

Es un concepto que apareció a principios del siglo XX para demostrar que el cerebro de las personas adultas se desarrollaba durante toda la vida. Lo hace de forma más lenta que durante la infancia y la juventud pero sigue su desarrollo.

En el proceso de aprendizaje de algo nuevo, las neuronas se comunican mediante la formación de redes y cuando lo que se ha aprendido se pone en práctica esa comunicación a traves de las redes formadas se fortalece dando una interconexión y comunicación entre la neuronas más eficaz. De esta forma, cada vez la persona realiza esa tarea con mayor facilidad y adquire una mayor habilidad.

Según se va estimulando el cerebro se va ejercitando el aprendizaje y la memoria a largo plazo.

Esta plasticidad cerebral abre la puerta a mejorar trastornos neuronales y a que los efectos del patologías neurodegenerativas se puedan ralentizar.

Neuroplasticidad

¿Cómo funciona el cerebro?

El cerebro es un órgano de nuestro organismo con una gran complejidad y es uno de los más importantes. Es el principal órgano del sistema nervioso y se encarga de todas las funciones de nuestro organismo para lograr mantenernos con vida. Además, es el responsable de que podemos realizar las tareas que realizamos en nuestro día a día.

Ha evolucionado durante millones de años hasta poder realizar todas las funciones que lleva a cabo en el ser humano actualmente.

Está formado por cien mil millones de neuronas, aproximadamente y gracias a él podemos pensar, hablar, razonar y saber que tenemos hambre, sueño o que estamos cansados. También es el que se encarga de que nuestro corazón esté latiendo constantemente y de que respiremos.

Por otro lado, nos permite aprender y memorizar ese aprendizaje. Y en estos momentos, te permite leer, entender lo que lees y procesar la información.

Para que realice estas tareas la células nerviosas o neuronas se comunican entre sí por medio de los pequeños espacios que hay entre ellas y así envian mensajes por todo el cuerpo. A esa comunicación entre dos neuronas se la denomina sinapsis y son señales eléctricas que permiten transmitir información de una neurona a través de su axón, terminal sináptica, a otra neurona que la recibe en sus dendritaso y soma.

Esa información que viaja de neurona a neurona llega al centro de procesamiento y el cerebro decide la acción más adecuada enviando esa información con las instrucciones de la decisión que ha tomado.

La información va viajando de un lugar a otro por unos caminos que se denominan circuitos neuronales y cada unos de estos circuitos se relacionan con funciones diferentes como pueden ser el movimiento, el sueño, las emociones, la conducta, el aprendizaje y la memoria entre otros.

En el cerebro se van construyendo redes formadas por estas neuronas que no son fijas ni permanentes y que van cambiando a lo largo de la vida. Se reorganizan, se destruyen, se crean otras nuevas en función de las experiencias que vivimos y de los aprendizajes que adquirimos. Y esto es la neuroplasticidad o plasticidad neuronal.

Nunca descansa, recibe información constantemente y crea la conexiones necesarias, refuerza otra o destruye las que no se usan.

Cambios en el cerebro según la edad

La formación de las conexiones neuronales en el cerebro humano se produce durante el embarzo y continua después de nacer. En esta etapa de nuestra vida recogemos información que nos va a servir para sobrevivir. Los tres primeros años de vida son fundamentales para tener esta información, especialmente para la formación de la percepción sensorial.

Después de infancia y a lo largo de la vida continuamos aprendiendo y ese aprendizaje será menor a mayor dependiendo de si aprendemos cosas nuevas y las ponemos en práctica. Aunque el nivel de aprendizaje no es el mismo que en la infancia pero sí es algo positivo que hay que desarrollar.

¿Qué aporta la neuroplasticidad?

La neuroplasticidad nos da el privilegio de aprender y cambiar a lo largo de nuestra vida.

Recibimos constantemente información con la que nuestro cerebro recibe estímulos y crea conexiones nuevas y refuerza las que ya tiene.

Permite a las neuronas regenerarse tanto en su anatomía como en sus funciones y poder formar nuevas conexiones sinápticas. Es la capacidad del cerebro para reestructurarse y recuperarse ante un daño o un deterioro.

La plasticidad cerebral, nos permite cambiar y aprender hasta el final. Podemos modificar hábitos, conocimientos y aprender cosas nuevas. Y podemos aprender a controlar nuestra mente.

En el campo de la medicina se pueden potenciar estas conexiones con terapias de comportamiento y se pueden utilizar terapias como TIC Brain Stimulation. En estas terapias se usan ondas que intentan activar regiones del cerebro mediante campos magnéticos o estimulaciones eléctricas para aumentar su plasticidad y mejorar alguna condición neurológica.

Neuroplasticidad, se puede entrenar la mente

El cerebro se puede entrenar

Todas las actividades que realizamos estimulan al cerebro, lo mantienen activo y da lugar a que entre en funcionamiento su neuroplasticidad.

El cerebro se puede entrener usando esta capacidad de neuroplasticidad para que se desarrolle y no se pierda.

Si realizas actividades mentales matemáticas, lees, haces ejercicios de memoria, te mantienes con actividad y con una vida social activa estás entrenando a tu cerebro. Así mantendrás una funcionalidad cerebral durante más tiempo.

Ante una lesión, la neuroplasticidad depende de diferentes factores como son la edad, la estimulación sensorial que se realice después de una lesión, la cantidad de tejido cerebral y las alteraciones previas que se tengan anteriores a la a la lesión. Estas alteraciones previas puede ser la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, los accidentes cardiovasculares, etc.

Se ha visto que puede haber resultados positivos con avances notables en pacientes que tras una lesión han realizado entrenamientos de procesos mentales y diferentes terapias de estimulación.

Relación entre la neuroplasticidad y las enfermedades neurológicas

En los pacientes con enfermedades neurológicas se observa que su cerebro es como si se hubiese quedado en el pasado, no hay potenciación sináptica. Y recuerdan la información pasada por las conexiones más fuertes y por la plasticidad que hay en ellas. La información nueva no se puede codificar y no se consolida en su memoria.

Las neuronas siguen estando en el cerebro porque no han sido destruidas pero no funcionan.

Por el contrario, existen patologías opuestas al olvido en las que se recuerda el más mínimo detalle de todo a lo largo de la vida. Es un síndrome que hace que se tenga una memoria permanente. Esto conlleva a una mala calidad de vida y se puede vivir en una pesadilla.

Es necesario tener mecanismos que eliminen la información que vamos incorporando a nuestro cerebro y que era para un momento puntual.

Las horas de sueño son muy importantes para esta limpieza de lo que ya no necesitamos ni nos sirve, para eliminar esa información. El cerebro filtra y elimina lo que ya no es necesario y refuerza lo sí necesitamos. Son dos procesos que se producen a la vez.

Durante el sueño, actúan las neuronas microglia o de glia. Estas neuronas son las encargadas de esta limpieza y de poner todo en orden consolidando lo que sirve y eliminando el resto.

Tras dormir, a la mañana siguiente, vemos todo con más claridad. Esto es consecuencia de esta función cerebral y de la neuroplasticidad.

Cómo he expuesto antes, a la vez que se produce esta eliminación se produce también el proceso de consolidación de la información que hay que mantener en el cerebro y el sueño es el momento idóneo para ambos procesos.

El cerebro no desconecta, está permenentemente trabajando y con la estimulación de la plasticidad cerebral y el entrenamiento mental se abre una puerta a terapias que ayuden a la mejora de enfermedades neurológicas o a frenar su avance.

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