Emociones y salud. Sonrisa. Gestión emocional. Vida saludable.

Existe una relación directa entre las emociones y nuestro cuerpo. Ya hay muchos estudios que muestran esta relación y cómo las emociones influyen en la salud. La ciencia nos pone de manifiesto la relación entre los estados de alegría con la salud y de los estados de ira, enfado y miedo con la enfermedad.

Ante una misma situación las emociones pueden ser diferentes en cada persona y las reacciones ante esos estados emocionales también.

Diferentes emociones que influyen en la salud

Las emociones pueden ser adaptativas o desadaptativas dependiendo de la percepción e interpretación que le damos al estímulo o suceso que las ha desencadenado. Esta interpretación nos llevará a una respuesta determinada. Se pueden dar situaciones dañinas que dejen secuelas en algunas personas y no dejarlas en otras. ¿De qué depende este resultado?

Dependiendo de cómo sea esta percepción así será la respuesta. Esta respuesta puede ser desadaptativa llevando a la persona a permanecer en emociones desagradables aún después de haber desaparecido el suceso que la desencadenó. Esta respuesta desadaptativa conlleva a la secreción de sustancias que a niveles elevados son nocivas para la salud y a un alto gasto de energía que el organismo no puede sostener en el tiempo por lo que al final conduce a problemas de salud físicos y/o mentales.

Consecuencias de emociones desadaptativas mantenidas

Cómo influyen las emociones a nivel psicológico

Hay tres necesidades básicas en la vida que son la necesidad de amor, de seguridad y de libertad. Según Georges Pierret, doctor en medicina belga y terapeuta guestaltista, la ausencia total de satisfacción de estas necesidades puede llevar a la muerte.

La conexión mente y cuerpo hace que nuestro organismo responda a la manera de sentir, pensar y comportarnos. Por ello, la mente y las emociones tienen un importante papel en las enfermedades.

La psicología y la medicina psicosomática así lo defienden pero hasta ahora en las consultas médicas se le ha dado poca atención, debido al ritmo acelerado en estas consultas.

La buena noticia es que se va dando su lugar a la atención integral aplicada a las enfermedades. Ya se es consciente a nivel clínico de cómo influyen las emociones en la salud.

Se está dando importancia a cómo percibimos nuestro entorno, cómo las sentimos y cómo respondemos a las situaciones que se nos presentan en la vida. Y se está dando gran importancia a cómo nuestras emociones afectan directamente en nuestro organismo y con ello en nuestra salud.

Diferentes estudios han confirmado que las emociones desagradables mal gestionadas y mantenidas en el tiempo influyen con gran fuerza en el desarrollo de algunas enfermedades. Por tanto, estas emociones no expresadas y mal gestionadas podrían ser causa de diferentes patologías.

Estrés

El estrés tiene una doble dirección cuando se mantienen emociones desagradables en el tiempo. Por un lado, las propias emociones desadaptativas llevan a sufrir un estrés emocional, y por otro lado, el estrés físico y mental favorece que se tengan esas emociones desadaptativas.

Problemas cognitivos

Tienen efectos negativos sobre la memoria por exceso de actividad cerebral y de segregación de determinadas hormonas. 

Además, producen distorsiones cognitivas, problemas en la atención y en el aprendizaje.

También nos pueden producir obsesiones, preocupación excesiva y trastornos mentales que pueden derivar en problemas en la conducta y en problemas de adicción.

Producen ansiedad y depresión

Al experimentar emociones como la ira o la tristeza sostenidas en el tiempo se puede llegar a la ansiedad y a la depresión.

La depresión es un factor de riesgo de enfermedad coronaria e infarto de miocardio.

 

Cómo influyen las emociones a nivel fisiológico

Las consecuencias de un exceso de carga emocional nos pueden llevar a problemas de salud físicos como son las cefaleas, trastornos digestivos y enfermedades cardiovasculares, entre otras.

Cuando se tienen emociones desagradables como tristeza, miedo o ira se elevan en el cerebro neurotransmisores como la adrenalina y el cortisol. Cuando estas sustancias químicas tienen niveles elevados se alteran funciones orgánicas que con el tiempo pueden producir enfermedades. Es el mismo mecanismo que se produce con el estrés.

El sistema nervioso simpático (SNS) y parasimpático (SNP) intentan equilibrarse. Lo ideal es que activemos el SNS sólo cuando necesitamos estar en alarma. Utilizar este sistema tiene un gasto energético muy elevado y afecta la salud cuando se mantiene constantemente activado.

Afecta al sistema cardiovascular

En situaciones de estrés por liberarse adrenalina y glucocorticoides y mantener estos niveles en el organismo un tiempo prolongado.

sistema cardiovascular y emociones

Se activa el sistema nervioso autónomo elevándose la presión arterial, la frecuencia cardiaca y se aumenta la tensión muscular. La emociones desagradables contribuyen al estrés y la OMS (Organización Mundial de la Salud) advierte de que el estrés tiene un papel importante en la hipertensión.

Al influir en el sistema nervioso también afectan a las secreciones glandulares, a órganos, tejidos, músculo y sangre produciendo trastornos cardiovasculares, digestivos e inmunológicos.

Y aumentan el colesterol y los triglicéridos.

Se altera la función central de los neurotransmisores

Se activa el eje hipotalámico-hipofisario-corticosuprarrenal dando lugar a la alteración de los ciclos circadianos de cortisol.

Afecta al sistema inmunitario

Todo ello también produce una debilitación del sistema inmunitario dificultando la producción de linfocitos. Esto nos hace más propensos a enfermedades infecciosas o inmunológicas.

Afectan al umbral de dolor

También aumentan el dolor, como puede ser el muscular y el articular.

Disminuyen la calidad de vida

En estos estados alterados que llevan a la ansiedad y a la depresión se tiende a hacer cambios de conducta abandonando una alimentación equilibrada, el cuidado de nuestro cuerpo, hábitos saludables, vida social, el ejercicio físico y se sustituyen por hábitos menos saludables como el tabaco, alcohol u otras adicciones, relaciones sociales insanas, falta de vida social y una vida más sedentaria perjudicando seriamente nuestra salud.

 

Emociones y salud.

Beneficios de mantener emociones agradables

Las emociones agradables como la alegría, el amor, la satisfacción o el agradecimiento tienen un poder adaptativo ayudando a tener herramientas y recursos para hacer frente a los cambios y a situaciones de conflicto y crisis.

Con estas emociones se segrega dopamina que estimula los centros de recompensa del cerebro donde se produce la alegría. Una persona con estados de alegría, amor y compasión tiene una actividad en el cerebro que lleva a la tranquilidad, a un equilibrio mental, emocional y físico y a un buen estado de ánimo. En estas situaciones está activo el sistema nervioso parasimpático y se produce tranquilidad y paz.

Con estas emociones agradables que son adaptativas se facilita la producción de linfocitos y se protege el sistema cardiovascular.

Y esto tiene una explicación científica ya que las dos aurículas del corazón segregan el péptido natriurético auricular que regula el tono cardiaco, reduce la grasa y protege de la hipertensión arterial al reducir la tensión arterial.

¿Cómo mantener emociones que benefician la salud?

Existen diferentes formas de mejorar nuestras salud emocional. Una buena gestión de las emociones es una de ellas. Consiste en utilizar técnicas y dinámicas para reconocer nuestras emociones y comprender por qué las tenemos y posteriormente tomar acción.

Acciones que puedes realizar

Expresa lo que sientes de forma adecuada

Se tiende a decir a nuestros seres queridos lo que se siente y molesta. Esto está bien si te ayuda pero en ocasiones no es así. Hay que tener en cuenta que puede que no sepan cómo hacerlo de la manera correcta. Por este motivo, es posible que necesites ayuda externa experta en cómo ayudar en cada situación concreta.

Observa dónde pones tu atención

Enfócate en las situaciones, cosas, personas a las que agradecer que formen parte de tu vida.

No te obsesiones con los problemas

Una ayuda es poner por escrito lo que te hace feliz y que te produce tranquilidad.

También escribir los problemas ayuda a relativizar la situación y a encontrar soluciones.

Mantén una actitud positiva

Aprende a tener una actitud positiva. Te ayudará a la resolución de problemas y adversidades y mejorará tu salud y tu calidad de vida.

Disminuye el estrés y la ansiedad

Aléjate de las situaciones o cosas que hacen que te sientas con estrés y con ansiedad.

Dedícate tiempo para ti

Disfruta de tiempo libre para ti haciendo actividades que te gustan.

Desarrolla la resiliencia

La capacidad de resiliencia es una herramienta que ayuda a hacer frente al estrés de forma saludable. Puede que tengas ya una resiliencia innata pero si no es así ten en cuenta que se puede aprender, desarrollar y reforzar. Existen estrategias para ello. Un experto te puede ayudar en este objetivo.

Aprende a relajar el cuerpo y la mente

La calma del cuerpo y de la mente ayuda a equilibrar el funcionamiento del organismo y con ello a tener un buena salud. Algunas técnicas son la meditación, escuchar música relajante que te guste, practicar yoga, pilates, mindfulness, la respiración consciente, entre otras.

Realiza ejercicio físico

Te ayudará a aliviar tensiones y a liberar sustancias en el organismo que contribuyen a la gestión de las emociones, además mantener la salud y prevenir enfermedades.

Cuida tu alimentación y tu descanso

Una alimentación saludable y dormir las horas necesarias para que tu cuerpo se regenere (de 7 a 9 horas) también ayuda directamente a tu salud emocional y por tanto a la salud de tu organismo.

Realiza un desarrollo personal y gestiona tus emociones

Existen técnicas y herramientas como el Coaching, la Inteligencia Emocional y la Programación Neurolingüística que te ayudan a realizar un desarrollo personal y a lograr el equilibrio entre tus emociones y tu salud. La gestión de las emociones junto con una actitud positiva es fundamental para prevenir la enfermedad y mantener una buena salud.

Con estos recursos para hacer frente a la carga emocional de una manera eficaz podemos contribuir a mantener una buena salud emocional y corporal. Una vez superada la situación el organismo puede volver a su equilibrio realizando sus funciones orgánicas de forma correcta.

Programa «Cuidamos de tu salud» en Onda Pro Radio

Cuidamos de tu salud – Las emociones y la calidad de vida

 

Puedes solicitar más información sobre cómo gestionar tus emociones contactando a través del formulario de contacto o del número de whatsapp que aparece en la sección de contacto, estaré encantada de poder ayudarte a llevar la vida que deseas.

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