Dsiruptores endocrinos. Etiquetado.

Existen sustancias químicas que pueden alterar el correcto funcionamiento del sistema endocrino produciendo una disfunción en la regulacion del metabolismo, el crecimiento, la reprodución, y en otras funciones vitales del organismo, tanto en humanos como en animales. Estas sustancias son llamadas disruptores endocrinos y pueden causar enfermedades metabólicas, neurológicas, y trastornos en la función reproductiva, cáncer, malformaciones congénitas y trastornos cardiovasculares, entre otras enfermedades.

En el informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se muestra una lista con 800 sustancias químicas que se cree que pueden actuar como disruptores endocrinos. Todavía no hay investigaciones que puedan determinar una relación causa-efecto y su potencial de riesgo por lo que se sigue investigando.

Es importante conocer cuáles son, dónde se encuentran y cómo evitarlos para proteger nuestra salud, la de nuestras mascotas y el medio ambiente.

Cómo actúan en nuestro organismo

Los disruptores endocrinos pueden alterar el equilibrio de nuestras hormonas de varias maneras y lo pueden hacer a dosis muy bajas, mediante las siguientes intevenciones:

  1. Imitando la acción de las hormonas naturales que sintetiza nuestro cuerpo. El receptor de la hormona natural cree que el disruptor es la hormana y se una a él. Al unirse el receptor activa o inhibe su acción.
  2. Bloqueando la acción de estas hormonas naturales o compitiendo con ellas impidiendo la acción normal.
  3. Mofificando la función de los genes relacionados con el sistema endocrino.
  4. Alterando la síntesis de las hormonas naturales, su transporte, metabolismo o eliminación.

Estas intervenciones de los disruptores endocrinos en el proceso de las hormonas naturales provoca un desequilibrio con efectos adversos para la salud.

¿Qué enfermedades pueden causar?

Los trastornos y enfermedades que pueden causar los disruptores endocrinos dependen del tipo de sustancia química, la dosis a la que esté en contacto con el organismo, la vía de exposición y el tiempo. También dependen de la características de cada persona, como son su genética, el sexo y la edad. Aunque los disrurptores endocrinos afectan tanto a hombres como a mujeres.

Algunas de estas enfermedades y trastornos son:

  • Trastornos metabólicos: diabetes, resistencia a la insulina o la obesidad.
  • Trastornos tiroideos: hipotiroidismos, hipertiroidismo o cáncer de tiroides.
  • Enfermedades relacionadas con la salud de la mujer: el cáncer de mama, infertilidad, pubertad precoz, etc.
  • Trastornos de la función reproductora masculina: afecciones de próstata, pérdida de la calidad seminal, malformaciones congénitas del aparato reproductor, cáncer de próstata o testículos.
  • Trastornos cardiovasculares.
  • Malformaciones congénitas.
  • Trastornos inmunológicos: alergias, enfermedades autoinmunes o asma.
  • Enfermedades neurológicas: Parkinson, Alzheimer, trastornos del comportamiento, déficit de atención, hiperactividad, autismo, etc.

Hay que tener en cuenta que el efecto que causan los disruptores endocrinos en nuestro organismo es irreversible y además, se acumula por lo que se puede transmitir de generación en generación aunque no se manifieste la enfermedad.

Qué tipos de disruptores endocrinos hay

Pueden ser de origen natural o artificial.

Disruptores endocrinos naturales

Son los fitoestrógenos que son hormonas vegetales. Están presentes en la soja, en el trébol rojo y en el lino. Según la dosis el tiempo de exposición y el momento, pueden ser perjudiciales o beneficiosos.

Disruptores endocrinos artificiales

Son los que se han creado o modificado por la acción del ser humano. Están en muchos productos que usamos a diario como son los alimentos, los productos de higiene personal y de limpieza, los electrodomésticos y aparatos electrónicos, y materiales de construcción y decoración.

La lista es muy larga, entre ellos están:

  • Pesticidas y herbicidas.
  • Metales pesados.
  • Ciertos filtros UV utilizados en los protectores solares.
  • Conservantes utilizados en productos cosméticos.
  • Hormonas sintéticas que se utilizan para el engorde del ganado o para algunos tratamientos médicos.
  • Bisfenoles, alquilfenoles o benzofenonas.
  • Ftalatos o retardantes de llama bromados.
  • Dioxinas.
  • Furanos.
  • PCB.
  • Etc.

La OMS incluido en su lista ejemplos reales para que puedas localizar y evitar estos productos y que puedas mejorar tu salud a largo plazo.

En qué productos los encontramos

No existe una lista de disruptores endocrinos completa, ya que se siguen investigando sus efectos y se pueden descubrir nuevos compuestos con esta capacidad. Sin embargo, según algunas fuentes, algunos de los disruptores endocrinos más comunes se encuentran en:

  • Bisfenol A:
    • Plásticos: botellas, envases o juguetes.
    • Recibos de papel térmico o en el revestimiento interior de las latas de conserva.
    • Puede migrar a los alimentos o bebidas.
  • Ftalatos:
    • Plásticos: se usan como plastificantes para dar flexibilidad. Se encuentran cortinas de baño, suelos vinílicos, juguetes o cosméticos.
  • Parabenos:
    • Productos cosméticos, farmacéuticos o alimentarios, como conservantes. Pueden actuar como estrógenos.
  • Triclosán:
    • Pastas de dientes, desodorantes y jabones. Se usa como antiséptico en productos de higiene personal. Puede afectar a la función tiroidea.
  • Benzofenonas:
    • Productos cosméticos como filtros solares: cremas, maquillajes, etc. También en lacas de uñas. Pueden tener efectos estrogénicos o antiandrogénicos.
  • Retardantes de llama:
    • Materiales testiles, muebles o aparatos electrónicos para reducir su inflamabilidad. Pueden interferir con la función tiroidea o el desarrollo neurológico.
  • Metales pesados:
    • Agua, aire y alimentos por contaminación. Son el mercurio, el plomo, el níquel o el cobre. Pueden afectar a diversos sistemas hormonales.
  • Pesticidas:
    • Alimentos agrícolas. Son el DDT, el aldrin o el paratión, que se usan para controlar plagas agrícolas o vectores de enfermedades. Pueden tener efectos perjudiciales en el desarrollo, en el sistema inmunitario y sobre el sistema reproductivo.

Resumiendo, los podemos encontrar en:

  • Ropa
  • Juguetes
  • Electrodomésticos
  • Aparatos electrónicos
  • Ambientadores
  • Materiales de decoración
  • Insecticidas
  • Alimentos
  • Pesticidas
  • Productos de higiene personal y de limpieza
  • Materiales de construcción
  • Materiales plásticos

En dónde debemos poner mayor atención es en la alimentación, en su composición y en los envases. Especialmente, con los metales pesados y con los plásticos perjudiciales para la salud.

Qué podemos hacer para evitar que afecten a nuestra salud

Lo primero que tenemos que hacer para evitar que los disruptores endocrinos afecten a nuestra salud hormonal es evitar estar expuestos a ellos.

Algunos consejos son:

  1. Leer el etiquetado de los alimentos para evitar consumir los que tengan estas sustancias. Evitar alimentos con pesticidas, con hormonas, envasados o procesados. Elegir alimentos frescos y de temporada.
  2. Evitar el uso de plásticos con bisfenoles o ftalatos para almacenar alimentos o bebidas o para calentar. Cambiar a recipientes de vidrio, acero inoxidable o cerámica. Así evitamos el bisfenol A.
  3. Leer las etiquetas de los productos de higiene personal y de limpieza para elegir los que no contengan estas sustancias.
  4. No tener productos que contengan retardantes de llama bromados. Estos pueden ser sofás, colchones, alfombras o cortinas. Elegir productos de lana, lio o algodón que son materiales naturales.
  5. Usar poco o no usar los ambientadores, insecticidas, inciensos o velas con sustancias tóxicas que se liberan al aire.
  6. Purificar el ambiente ventilando las habitaciones y usando plantas naturales.
  7. No quemar basura ni plásticos al aire libre.
  8. Reciclar adecuadamente los aparatos electrónicos, eléctricos y pilas con metales pesados.
  9. Utilizar productos de cuidado personal y de limpieza del hogar libres de químicos perjudiciales para la salud. Leer las etiquetas y evitar los que contengan bisfenol A (BPA), ftlatos y parabenos.
  10. Llevar una vida saludable con una alimentación equilibrada y con productos frescos y naturales, poco procesados, realizar ejercicio, respetar las horas de sueño y vivir con el mínimo estrés para que nuestro organismo pueda realizar sus funciones correctamente.
  11. Hacerse revisiones médicas frecuentes.

Qué personas tienen más riesgo

Las personas más vulnerables son las mujeres embarazadas, por estar el feto en la fase de formación de órganos y sistemas orgánicos que van a ser parte del bebé. La etapa intrauterina es la más vulnerable al poder dar lugar a malformaciones. También los niños son vulnerables, por estar en etapas de crecimiento y desarrollo que pueden verse afectadas.