En este artículo te voy a explicar como la unión de los probióticos, prebióticos y probióticos se convierten en un trío que va a proteger y restablecer tu salud intestinal. Los probióticos se han convertido en un suplemento que se aconsejan en consulta médica, pero también entre unos y otros de forma habitual. Pero cualquier probiótico no vale y no todos los probióticos que están a la venta tienen la eficacia que tienen que tener. La palabra probiótico no es suficiente para un tratamiento eficaz de nuestro intestino. Se venden en supermercados pero no se asegura su calidad , su eficacia ni su segurdiad. Deben tener una garantía sanitaria. La sinergia de la unión de probióticos, prebióticos y postbiótico nos beneficia en muchas patologías.
El error más común es pensar que cualquier probióticos vale para cualquier enfermedad o desequilibrio intestinal. No es una solución mágica para todo. Y hay que tener cuidado con su uso si se tienen ciertas enfermedades o un intestino dañado.
Qué son los probióticos
Los probióticos son bacterias o levaduras que si se administran en las cantidades correctas aportan beneficios para la salud. Estos microorganismo vivos ayudan a mantener el equilibrio de la composición de la microbiota intestinal dando lugar a un buen funcionamiento de nuestro intestino y a un buen funcionamiento de otros órganos de nuestro cuerpo en los que intervienen indirecgtamente desde el intestino. Los probióticos más conocidos con respecto a las bacterias son del género de Lactobacillus y del género de Bifidobacterium y con respecto a las levaduras es el Saccharomyces boulardii.
Qué son los prebióticos
Los prebióticos son el alimento que necesitan las bacterias que forman la microbiota intestinal, son el alimento de las bacterias buenas que hay en nuestro intestino. Los podemos ingerir en la dieta añadiendo alimentos ricos en fibra.
Qué son los postbióticos
Este es uno de los avances de la medicina integrativa. Los postbióticos son los compuestos o subproductos que liberan las bacterias buenas de nuestro intestino al fermentar los prebióticos, el alimento. En este proceso metabólico en el que los probióticos se alimentan de prebióticos se liberan los postbióticos que son ácidos grasos de cadena corta de los que se beneficia nuestra salud intestinal. Uno de esto postbióticos es el butirato. También son fragmentos celulares o enzimas.
Cómo actúan en el organismo los probióticos, prebióticos y postbióticos
Este trío formado por probióticos, prebiótico y postbióticos es capaz de cambiar tus problemas da salud a una salud óptima. Tienen un mecanismos de acción que equilibran las funciones del organismo.
Imagina que tu intestino es un jardín. Cuando tomas los prebióticos que son el abono del jardin ya que son el alimento viajan por el estómago al intestino delgado y de aquí al colon donde está la microbiota formada por bacterias buenas que son los probióticos, similar a las plantas del jardín. Estas bacterias se alimentan de la fibra que está en los prebióticos y realizan un proceso de fermentación dando lugar a los postbióticos, las sustancias que van a ayudar a esas bacterias a crecer mejor y a mantener las especies de bacterias buenas y beneficiosas, impidiendo así que crezcan bacterias malas o perjudiciales.
Qué beneficios tienen
Los beneficios demostrados que tienen son:
- La modulación del sistema inmune. En el intestino viven el 70% de las células del sistema inmune. Este proceso estimula la producción de la primera línea de defensa contra virus y toxinas que es la inmunoglobulina A secretora.
- A nivel del eje intestino cerebro microbiota las bacterias producen neurotransmisores. El 90% de la serotonina que es la hormona del bienestar es sintentizada en el intestino al darse este proceso y este equilibrio. Si la microbiota no está equilibrada se puede ver afectada tu salud mental.
- El sellado de la barrera intestinal. Este sellado es fundamental para tener una buena salud intestinal y que no se produzca una permeabilidad intestinal alterada. El butirato que es un postbiótico el un alimento principal para los colonocitos, las células del intestino grueso, y al nutrirlos combate el intestino permeable.
- Equilibra la microbiota intestinal combatiendo la disbiosis o alteración de la composición de la microbiota intestinal.
Si sufres de dermatitis, migrañas, colon irritable, y síntomas que no se asocian a una enfermedad concreta el problema puede estar en tu intestino.
En qué enfermedades se recomiendan
Cualquier probiótico no vale para todas las enfermedades. Cada especie de probiótico se aconseja para una determinada enfermedad. Las enfermedades para las que se ha demostrado eficacia son:
Las aplicaciones con mayor evidencia
- Síndrome del intestino irritable en el que ayuda a disminuir los síntomas como son el hichazón, la distensión abdominal y el dolor.
- Diarrea por antibióticos reduciendo y previniendo los episodios de diarrea. Cuando se toma un antibiótico, arrasa con todo el jardín. Aquí la levadura probiótica Saccharomyces boulardii es la adecuada, porque los antibióticos no pueden matarla al ser un hongo, protegiendo tu microbiota durante el tratamiento.
- Enfermedad inflamatoria intestinal en la que ciertas cepas han demostrado eficacia en la prevención y manejo de la complicación tras la cirugía de la colitis ulcerosa, la pouchitis. Y también en el mantenimiento de la remisión en la colitis ulcerosa.
- Infecciones por Clostridioides difficile que es una bacteria que produce sobreinfección severa en algunos pacientes que toma antibióticos.
- Diarrea infecciosa aguda. Hay cepas específicas que pueden acortar la duración de la diarrea infantil.
- Enfermedades autoinmunes o en alergias, en patologías como la artritis reumatoide, tiroiditis de Hashimoto o la dermatitis atópica, la combinación de prebióticos como la inulina y probióticos ricos en Bifidobacterium infantis ayuda a calmar la hiperreactividad del sistema inmune.
- Trastornos metabólicos y en obesidad. La microbiota de una persona con obesidad es metabólicamente ineficiente. Cepas como Hafnia alvei o Lactobacillus gasseri han demostrado ayudar en la regulación del apetito y la pérdida de grasa abdominal al mejorar la sensibilidad a la insulina.
La acción de los probióticos varía según la cepa bacteriana y la dosis, no todos sirven para lo mismo ni funcionan igual.
En bebés, pacientes inmunodeprimidos o con catéres debe haber una supervisión médica por existir un riesgo de infección.
Cuándo y cómo se deben tomar los probióticos, prebióticos y postbióticos
Esta parte es muy importante porque ello depende que estos suplementos hagan su efecto y que no se destruyan en tu estómago.
Una pregunta frecuente es que si se pueden tomar a la vez. La respuesta es sí. Y cuando los probiótico se combina con prebióticos en la misma cápsula se le denomina simbióticos. Es una combinación excelente porque se toman las bacterias junto con su alimento y te voy a dar las pautas para tomar correctamente los probióticos, prebióticos y postbióticos.
Con respecto a los probióticos se deben tomar de 20 a 30 minutos antes del desayuno o antes de dormir con el estómago vacio o con una comida ligera baja en grasa. El motivo es que haya la menor cantidad posible de ácido clorhídrico en el estómago y que no destruya estos probióticos.
Los prebióticos se deben tomar mejor por la mañana o al mediodía, mezclado con agua o alimentos.
Y los postbióticos se deben tomar con las comidas principales, acompañando a los alimentos para mejorar su absorción epitelial.
Nunca tomes tus probióticos con café, té o agua excesivamente caliente. El calor mata a los microorganismos vivos antes de que lleguen a su destino. Usa siempre agua del tiempo o fría.
Interacciones, contraindicaciones y efectos secundarios
Aunque los probióticos, prebióticos y postbióticos son productos naturales no están exentos de tener riesgos y se debe tener la información necesaria para tomarlos con seguridad.
Interacciones
Una interacción importante se produce al tomar los probióticos con antibióticos al mismo tiempo porque el antibiótico mata a las bacterias vivas que hay en el probiótico. Deben separarse la toma de ambos con un mínimo de tres horas.
También hay que tener cuidado con los inmunosuprosores. Si se está en tratamiento con quimioterapia o inmunosuprosores potentes y se toman probióticos puede ser peligroso al tomar bacterias vivas. La alternativa en estos casos son los postbióticos porque no hay riesgo de infección y ofrecen un beneficio similar a los probióticos.
Contraindicaciones
Los probióticos no se deben administrar en pacientes críticos o que tengan una vía central por riesgo de infección por bacterias o por hongos.
Los pacientes con SIBO (Sobrecrecimiento Bacteriano en el Intestino Delgado) no deben tomar probióticos ni prebióticos hasta no controlar este SIBO ya que si los toman puede alimentar este problema al alimentar a las bacterias del SIBO y aumentarlas, y los síntomas como el hinchazón y los dolores crónicos aumentarán a los 20 minutos de comer.
Efectos secundarios
Al inicio del tratamiento, durante los 3 a 7 días primeros, se pueden notar un aumento de gases, ruidos intestinales o cambios en la consistencia de las heces. Esto se conoce como la reacción de Die-Off o reajuste microbiótico. Las bacterias buenas están haciendo su función ganando terreno y desalojando a las bacterias patógenas. Si los síntomas duran más de una semana, el motivo puede ser que la dosis es muy alta o que la fórmula no es la adecuada. Se debe consultar a un profesional de la salud especialista y que haga un seguimiento.
